martes, 30 de septiembre de 2008

el poder

El poder está en nosotros, en nuestra libertad de optar por no ver la televisión (informativos y publicidad, valga la redundancia) ni creer a pies juntillas lo publicado en los periódicos de determinados grupos de poder.

Deberíamos asumir el esfuerzo de trabajar por informarnos en fuentes objetivas y obrar en consecuencia a la hora de pagar, porque cada vez que sacamos el monedero tomamos las únicas decisiones que pueden cambiar el mundo: qué comprar y qué no, en función de qué es lo que hacen las empresas y los grupos de poder asociados a ellas. Si nos imponen que el mercado es lo que gobierna todo, actuemos directamente en él.

Eso sí: si estamos mínimamente interesados en mejorar este mundo.

20 comentarios:

Nata Hernández dijo...

No existen fuentes objetivas. La objetividad, desde el punto de vista ético, es una falacia.

Nata Hernández dijo...

Pero es lindo lo que dices.

Mecacholo dijo...

Pero la consulta de numerosas y variadas fuentes subjetivas te pueden dar una idea de por dónde deben ir los tiros...

¡Menudo trabajo es informarse bien! (o debe serlo).

australino dijo...

Supongo que en esto de los medios de comunicación, como en la clase politica, cada pueblo tiene más o menos lo que le corresponde, ¿no creéis? En ese sentido es cierto que la sociedad puede "cambiar" el estado de cosas, pero el modo en que se produce ese cambio creo que es suave, lento, subterráneo, inconsciente, poco a poco.

Quiero decir que me parece difícil, de la noche a la mañana, pretender, por ejemplo, construir un periódico o cadena de radio "objetiva", porque esos medios están hechos por personas (a veces incluso por «periodistas»), ¡y muchas de esas personas adolecemos de tantas cosas!

Mecacholo dijo...

Sí: los cambios, mal que nos pese, han de ser despaaaacio. ¡Pero hay tanto que cambiar! Uno a veces pierde la paciencia.

Mecacholo dijo...

Lo que es seguro es que, si no hacemos nada, los cambios que queremos no llegarán. Y nuestra mejor arma es el monedero.

Nata Hernández dijo...

Os contestaría, pero estoy a un tris de resolver la ecuación de Schrödinger.

australino dijo...

Esto se está complicando... Nata, te he dicho que es insoluble de modo exacto, pero tú te empecinas.

Si nos empeñamos en cosas imposibles... ¡demonios, estamos en la tierra del Quijote! Así que, ¡adelante, amigos! ¡A por ellos!

Nata Hernández dijo...

"Los deseos se alimentan de esperanzas", que diría Alonso Quijano.

Por cierto, ¿qué significa "de modo exacto"?

Mecacholo dijo...

Mientras no sea soluble no le veo la solución...

australino dijo...

Mecacholo, te doy unas palabras un poco en serio, pero solo en lo referente a tu primer párrafo, que es el que entiendo mejor:

* La televisión debe utilizarse con inteligencia, hay infinidad de canales y de vez en cuando cosas que merecen la pena, hay que cribar bien. Los anuncios, si son inevitables, ideales para hacer pis, cepillarse dientes o ponerla en "Mute". Y pelis, documentales y conciertos en DVD, que no falten.
* Todos los periódicos pertenecen a grupos de poder. Habría que leer una docena de periódicos todos los días, varios nacionales y algunos extranjeros, para tejer una telaraña mínimamente coherente. Pero eso es inviable. El que quiera aprender de verdad, que lea libros buenos o, en algunos casos, revistas.

Lo anterior, para mí, más que una cuestión de poder, es una cuestión de crecimiento personal. Pero nada que ver con Jorge Bucay, que conste. :)

Mecacholo dijo...

La vida no es fácil.

Nata Hernández dijo...

La vida es tan sencilla que nos empeñamos en complicárnosla de mala manera.

¡Feliz lunes!

australino dijo...

Bueno, eso depende del quién y el cómo. :)

Mecacholo dijo...

¿Te refieres a lo de "feliz lunes"?

Feliz lunes, a pesar de todo.

Nata Hernández dijo...

¡Vete tú a saber a qué se refiere!

Feliz lunes sin pesares. :)

australino dijo...

Menos vaciles que soy un mozo serio.

Nata Hernández dijo...

Estás muy calladito últimamente...

Mecacholo dijo...

Ya ves, Nata. Haré lo que pueda...

Nata Hernández dijo...

Pues nada, nada, a darle a la tecla, que mi rinconcillo echaba de menos tus comentarios.