martes, 26 de mayo de 2009

adiós a césar rincón



Mañana se retira de las plazas César Rincón, quizás el más grande asesino de animales que ha dado Colombia. Ojalá su retiro sirva también para inspirar al resto de toreros y que al fin tengamos un mundo libre de ellos.

Los toreros ensucian la cara de todos los humanos. Con su falso valor, cada torero es un regreso a nuestro peor estado de barbarie, y al mismo tiempo una prueba lamentable de la arrogancia humana, que se cree con el derecho de destripar al resto de especies aún para gozar con ese acto. No se necesita ser vegetariano para entender que una cosa es sacrificar vacas para consumir carne y otra torturar toros para hacer de la barbarie y la tortura una celebración comercial.

Algunos aún tratan de hacernos creer que, por la cercanía a la muerte que supone pararse frente al toro con unos ademanes cercanos al ballet y un traje de lentejuelas, los toros son arte. Me permito citar al escritor español Manuel Vicent: "Si el toreo es arte,el canibalismo entonces es gastronomía". Todavía hay quienes defienden esta tradición bárbara y sangrienta bajo la excusa de que si se acaba la tauromaquia se extinguen los toros de lidia. Justificar la crianza de una raza con el único fin de torturarla es un argumento nazi. Si es para eso, es mejor que no haya toros sobre la faz de la tierra a que los haya acuchillados por la espalda, sacudidos por vómitos de sangre e incapaces de entender por qué hay un montón de arribistas de ¿? y tabaco que aplauden mientras ellos se entregan a una muerte epiléptica, llena de dolores insoportables. Nada justifica que a estas alturas de la civilización aún se toree.

Qué bien que se retire Rincón, aquel infame torturador de animales que nos han tratado de vender como uno de los orgullos de Colombia, como si no fuera una vergüenza para todos los que no creemos que nuestra especie tenga el derecho de atormentar a las otras.

23 de febrero de 2008.
Editorial Caracol: "César Rincón, el más grande asesino de animales que ha dado Colombia".
Por: Daniel Samper Ospina.