Una cosa es el deporte y otra el espectáculo. "Zotes" como el fallecido Andrés Montes, Ramón Trecet o Pedro Barthe se empeñaron (y consiguieron, muy a mi pesar) pervertir el baloncesto español y convertirlo en un circo como es la NBA. Me parece que debería ser indignante para alguien que ame mínimamente al baloncesto amateur (como DEPORTE) que en un intermedio salgan unas cheerleaders con pompones y que se retransmita un partido a gritos como si fuéramos orangutanes. A mi no me hacen falta lucecitas para amar el baloncesto.
Y lo de las cheerleaders me parece indignante también para quien se afecte mínimamente por las continuas agresiones sexistas que sufren las mujeres desde los medios.
10 comentarios:
No polemizamos Mecacholo, estoy completamente de acuerdo contigo.
No me ha gustado la americanización que ha sufrido el baloncesto europeo de un tiempo a esta parte ni en la parte de espectáculo ni en la técnica. Adoro el juego en equipo frente al individualismo acaparador, me encantaban aquellos dos tiempos de 20 minutos que daban al juego una continuidad con sentido táctico, aquellas jugadas de 30 segundos en que una buena defensa era tan importante como un buen ataque... Me parecía un deporte sumamente emocionante sin la necesidad del frenesí de un tío por equipo colgándose en el aro cada 5 segundos con música sonando y gente chillando en los micrófonos y megáfonos.
El "american way of life" y toda su "cultura" (o deberíamos decir su "comercio") son ordinarios, pervertidores de la esencia, vulgares, chabacanos, monetizadores... ¿Y dicen que eso es hacer las cosas "a lo grande"? ¡¡Qué cultura tan inculta!! Confundir "cantidad" con "calidad"....
Lo de las cheerleaders es que no tiene ni comentario. Hay mujeres florero-carnaza, para mi desgracia y la de los humanos como especie con un cierto grado de evolución cerebral, en varios de los deportes que me gustan.
Mecacholo, Mecacholo... veo que sigues manteniendo ese espíritu crítico de siempre y me alegro mucho.
Pero como sé que estarás deseando polemizar, te diré que esa visión que tienes de aficionado de los Knicks, está obsoleta. El disfrute como espectáculo forma parte de la épica de un deporte que se precie, hijo mío. Esa música atronadora, a tu delicado oído (DE-FEN-SE!!!!!), se torna melodiosa después de dos horas de insufrible juego táctico. Es ideal para dejar de cabecear.
Y qué sería de todo ello sin los ansiados tiempos muertos... pues un alivio porque efectivamente contemplar a las "cheerleaders" es uno de los espectáculos más bochornosos y ancestrales de estos "tiempos modernos".
Pero, amigo mío, hablar de "amateur" en el baloncesto europeo, no tiene mucho sentido desde hace más de veinte años y no es una consecuencia de la "espectacularización" del deporte en sí, sino del triunfo y de la popularización del mismo. ¿Crees que Magic Johnson, Larry Bird o Michael Jordan no han contribuido en este proceso?
Me ayudó a esta reflexión el "frustrado baloncestista", que ahora comparte vida conmigo, que se levantaba a altas horas de la madrugada para ver "Cerca de las estrellas" y disfrutaba de aquellas épicas finales entre los Lakers y los Celtics.
Siento no poder participar en condiciones de igualdad, porque mi conocimiento sobre el baloncesto es bastante limitado. Pero sí entiendo la nostalgia que pueden dar las imágenes que tenemos de Epi, Sibilio, Corbalán, Rullán, etc.
Pero cambiando de enfoque, siento hablar de una persona recientemente retirada por la fuerza de RNE: Ramón Trecet. Retirado por su antigua pupila, Lara López, que parece que pisa fuerte.
Trecet tenía, como sabéis, el programa de radio "Diálogos 3", donde nos introdujo a miles y miles de personas en el mundo del new age a principios de los 90. En su programa no se oían más que las suaves melodías y tonadas de Nightnoise, Susanne Ciani, Clannad, Enya (1.ª época), Yanni, Bill Douglas, Paul Winter, Michael Nyman, etc, etc. El programa era suaaaave, delicadiiiiito, bajiiiiito.
Pues bien, un día paso por el comedor y veo la tele encendida: unos bigardos andaban dando saltos y, de locutor... ¡Ramón Trecet!, desgañitándose a gritos a ritmo de NBA. No entendía nada. Ahora pienso que quizá su cordura era un precario equilibrio entre las dulzuras élficas de "Diálogos 3" y el ritmo WallStreetiano de los partidos de la NBA. ¡Lo que es el celebro, chicos!
Buenapata: tenemos sintonía. Es indudable. :)
Sara: no logro saber qué Sara eres... No dudo de que mi visión sobre éste y otros temas sea obsoleta. Quizás me enfrento ya al problema de vivir en un mundo que está dejando de ser el mío (creo que pediré la jubilación pronto). Aunque quizás este mundo nunca fue el mío, ni de Buenapata ni de otros pocos. ¿Quién eres?
Australino: quizás suponerle cordura a Trecet, como suponérnosla a la mayoría de los mortales, sea un error. Si entendemos que la cordura incluye la coherencia... Entiendo tu admiración por Diálogos 3, pero a mi Trecet me superaba.
Me gustaría que Buenapata se detuviese un segundo a reflexionar sobre su aserción, porque me apuesto el cuello y no lo pierdo a que esa "chabacana e inmunda cultura" a la que se refiere está más instalada en el sofá de su casa que los padres de Chris Peterson en la cocina.
Pero haciéndole caso, le daré la espalda al Atlántico y me dejaré llevar por el "spanish way of life", que me camela más.
http://www.youtube.com/watch?v=WosrUnjb2UQ&feature=player_embedded
¡Qué temazo, qué videazo! ¡Y encima documentado! ¡Viva la España cañí! ¡Abajo los barbarismos!
Gracias, Nata.
Mecacholo, no me extraña que no sepas quién soy, porque no acostumbro a estas cuestiones.
Soy aquella amiga que aunque no os vea con frecuencia no os olvida: soy la que cumplió los años de la rima la semana pasada.
Besitos
¡Sarita! No puedo creerlo: ¡tú controlando de baloncesto y, encima, en Mecacholadas! Hay algo que me tendrás que aclarar, aunque en persona: eso del "frustrado baloncestista", que ahora comparte vida contigo... ¡¡!! Cómo te quiero. ;) Un beso grande, grande, y la pregunta de siempre: ¿cuándo diablos nos vemos? Urge aclarar ciertos temas... :D
Sara, Sara... ¡me suena el nombre! Quizá la conozca yo también. En tal caso, ¡qué sorpresa! Andaba un poco desorientado al leer el texto, aunque al principio pensé que era la Sara que yo conozco. Si es así, ¡un beso y mucha suerte!
Mecacholo, el hombre a mí me parecía un locutor-profeta, había veces que era difícil digerirlo, es verdad.
¿Realmente todo es tan malo en la NBA? ¿Por qué ganan (casi) siempre? ¿Por qué todo el mundo tira para allá en cuanto llaman por teléfono? ¿Masoquismo?
No: no todo es malo en la NBA. Ver jugar a Jordan era un flipe, lo reconozco. Pero allí es todo tan claramente un negocio, que da asquito. Y aquí vamos camino de eso. Los jugadores se van llamados por el vil metal, lo cual es lógico, y porque la mayoría de ellos se ve más llamado por 'ese' baloncesto que por el que ya hemos perdido.
Y sí, Australino: a Sara la conoces. :)
Publicar un comentario