lunes, 5 de diciembre de 2011

por 4 esquinitas de nada

2 comentarios:

Nata Hernández dijo...

No entiendo bien la problemática de Cuadradito. ¿Por qué tiene esa necesidad imperiosa de entrar en la Casa grande cuando fuera más pura la luna brilla y se respira mejor? Que le den pomada a los redonditos, que dan un miedo de cojones, con perdón.

Mecacholo dijo...

A Cuadradito, lo que le pasa, es que es un ñoño envidioso.
:)