jueves, 29 de mayo de 2014

iu hoy

Para cambiar esa imagen de que IU forma parte del “poder establecido” la única vía es una verdadera revolución en IU, algo realmente impactante. Un bombazo, vamos: cambio de caras, rejuvenecimiento, relevo generacional, apertura TOTAL a las demás izquierdas y a la sociedad, primarias abiertas, etc. O sea: un gesto de generosidad que demuestre que, por encima de la organización, está EL OBJETIVO, y que la organización se subordina, como una herramienta, al mismo. Sólo así conseguiremos: el acercamiento de organizaciones políticas y sindicales de la izquierda que tradicionalmente desconfían de IU; la apertura hacia una sección de la sociedad cuyo apoyo necesitamos para gobernar y que no se ve atraída hoy por hoy (desengañémonos) por un puño en alto; la formación de un “Frente Amplio” centrado en los principios que nos unen y tolerante con nuestras diferencias. Sólo sería necesario cambiar las formas sin necesidad de renunciar a ninguno de nuestros principios.

Por otra parte, la adecuada y medida utilización del idioma ha sido un vehículo muy eficaz en Podemos y este esperado cambio en IU debería tener muy presente esa herramienta: la utilización de nuevos conceptos como “casta” y el rechazo de viejas palabras decimonónicas que hace tiempo, en la guerra lingüística que desde la izquierda hemos perdido desde hace tiempo, no llegan eficazmente a la gente, sino más bien desacreditando el mensaje que envuelven. Porque las formas son importantes cuando tu intención es convencer a la gente, y no sólo vale el tener razón, sino darle una forma atractiva para que esa razón se llegue a asumir por los demás y que los demás la hagan suya.

Otro factor que ha influido necesariamente y que demuestra que desde IU aún miramos más hacia atrás que hacia delante, es lo que señala Isaac Rosa aquí referido al sindicalismo. Si admitimos que los ataques al sindicalismo desde la derecha han tenido considerable éxito, siendo a veces merecidos y muchas veces no, el hecho de incluir de nº 2 a una representante de los sindicatos no nos ha dado imagen ante los muchos que consideran a los sindicatos parte de esa casta podrida del sistema, por muy en desacuerdo que estemos con esa idea. La táctica de seguir buscando el acercamiento a los sindicatos mayoritarios minimizando nuestras críticas a ellos y buscando un apoyo que hace muchos años nos están negando ellos es, a mi modo de ver, dar más peso al pasado (cuando CC.OO. era algo más cercano) que al hoy por hoy. Una crítica coherente e indiscriminada en cuanto a sujetos a criticar suma más que resta en credibilidad, y por ahí Podemos nos ha adelantado con creces. Entiendo que los lazos afectivos e históricos con CC.OO. son muchos y fuertes, pero yo los veo hoy más como un lastre que como un apoyo. Y es un lastre que Podemos no ha tenido que soportar.

Tenemos los argumentos suficientes y la oportunidad de aprovechar el momento para impulsar la REVOLUCIÓN que necesita IU para ser parte de la REVOLUCIÓN que necesita nuestra sociedad. Sin esa revolución previa interna no tendremos oportunidad de colaborar en la segunda, que siempre debería quedar clara como el principal objetivo de lo que hacemos. Por eso espero de la Dirección de IU movimientos valientes, radicales e inmediatos; otra cosa sería una decepción para mí.

1 comentario:

Unknown dijo...

¡¡Tu lo has dicho Juan!! Totalmente de acuerdo y en "sin renunciar...", añadiría que renuncien de una vez ya a las poltronas.