Impresionante el himno soviético. Hermoso y emocionante. El himno de un país que ya no existe. Sin duda, un himno que cumplía a la perfección su cometido: exaltar el sentir nacionalista de los ciudadanos, los ciudadanos de un país que ya no existe. Algo tan importante y por lo que miles de cuidadanos dieron su vida ya no existe. ¿Mereció la pena? ¿Merece la pena una sola vida por algo tan efímero como una nación, o una religión? ¿Merece la pena una guerra? ¿Merecen la pena el exterminio, el asesinato, los campos de concentración?
El peligro de los himnos y las banderas es que nos hacen sentir que algunas monstruosidades merecen la pena.
4 comentarios:
¡Para, Mecacholo, para, que te embalas!
¡Para, paraaaaaaaaaa!
¡Ay ay ay!
¿Pero tú has escuchado el himno? ¿No te dan ganas de morir por la URSS, si hiciera falta? ¡Es increíble!
Yo solo moriría por una bella mujer...
O por un amigo... aunque sea feo. ;)
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