martes, 15 de enero de 2008

sueños


Pasear por las calles estrechas de Varanasi hasta el río y empaparme de aromas maravillosos y horrorosos, saturarme la retina de colores vivos, el tímpano de bocinas y gritos, contemplar a lavanderos, niños y ancianos bañándose, piras funerarias a lo lejos, animales por doquier, vivos y muertos. Bajar las escaleras hasta el agua y dejar una ofrenda flotando, verla alejarse junto a muchas otras... Sentarme y ver pasar esa vida por delante de mis narices. Verme ajeno e inmerso a la vez en esa vorágine tan extraña, dura y amable a un tiempo. Compartirlo con Jorge.

9 comentarios:

Nata Hernández dijo...

Sólo tiempo para vivir, que diría el Dr. Joel Fleischmann.
Varanasi parece una enorme caja de rotuladores.

Mecacholo dijo...

Tiempo, tiempo... Otro sueño. O quizás el mismo sueño.
¿Cómo aprender a vivir con serenidad, en armonía con el tiempo?

australino dijo...

Yo, al niño, por si acaso, no le llevaría. Y si le llevara, sería en una burbuja como esa película de un niño con una enfermedad que va en su burbuja a todos los lados.

Pero no es plan ir así, sin poder tocar nada... Mejor que visite tu blog. :)

Mecacholo dijo...

Hombre, tampoco querría llevarle mañana mismo. Podré esperar un tiempo prudencial, el suficiente como para que entienda. Tampoco me iba a dejar la madre... lógicamente.

En fin: sueños.

Anónimo dijo...

suerte tener sueños. yo solo pienso en poder dormir..

Mecacholo dijo...

Se empieza por tener sueño y se acaba teniendo sueños. Ya verás...

Anónimo dijo...

ان شاء الله
es decir, dios t oiga..
(son bonitos los sueños d varanasi)

y quien es nata, q habla d joel fleischmann??

muakas

Mecacholo dijo...

Pincha en su nombre y podrás leer algo hermoso de y sobre nata.

Connie dijo...

Ya formo parte de el mundillo de los blog.

http://macorisa.blogspot.com/