A raíz de la profunda crisis que estamos viviendo, el Gobierno Central ha aplicado numerosos recortes, con el único objetivo reducir el déficit. Pero, ¿QUÉ ES EL DÉFICIT?
- El «déficit presupuestario» se da cuando los gastos de un Estado superan a los ingresos. La situación opuesta («superávit presupuestario») se da cuando los ingresos son superiores a los gastos. El «equilibrio presupuestario» es la situación intermedia que se da cuando los gastos y los ingresos son iguales. Así, el déficit implica un incremento de la deuda (se gasta más de lo que se recauda), mientras que el superávit implica un ahorro (se recauda más de lo que se gasta).
Por tanto, el déficit o el superávit vienen determinados por el sentido del desequilibrio entre ingresos y gastos.
Por otra parte, la actual crisis mundial ha tenido un origen «financiero», pues ha sido causada por la actividad de quienes controlan las finanzas en el mundo: los grandes capitales y los bancos. Dicha actividad financiera se ha llevado a cabo sin control por parte de los Estados, lo que ha ocasionado, en nuestro país, la creación de una «burbuja inmobiliaria», generada a raíz de la extraordinaria facilidad para conseguir créditos de hace años. Esa burbuja inmobiliaria ha sido el motor de la economía del país durante años, pero esta economía era una economía ficticia, sustentada en un enorme endeudamiento privado y en la construcción de un número de viviendas muy por encima de las verdaderas necesidades de la población. El estallido de esa burbuja inmobiliaria ha ocasionado que los bancos hayan dejado de prestar dinero con facilidad, lo que ha impedido a los particulares poder comprar viviendas. Por tanto, las constructoras han dejado de poder venderlas y el principal motor de nuestra economía, la construcción, ha colapsado. Como los ingresos de un país provienen básicamente de los impuestos, la brutal bajada de la actividad económica en España ha supuesto una enorme disminución del nivel de ingresos del Estado, hasta que los mismos han supuesto una cantidad menor que los gastos que estábamos teniendo. Esa es la razón por la que ahora tenemos déficit. Por tanto, la crisis es la que ha generado el déficit, y no al revés. Dicho de otra forma: es falsa la idea de que el déficit es el causante de la crisis.
Llegados este punto, queremos resaltar la paradoja de que todos los dolorosos esfuerzos a que nos está obligando el Gobierno Central no van encaminados a combatir la causa de la crisis (el descontrol del mercado financiero), sino a combatir sus efectos (el déficit del Estado). Es como si se tratara de curar una infección tratando sólo de bajar la fiebre con unas medicinas que, además, nos sientan mal. Poner remedio a la situación («tomar los antibióticos») pasa necesariamente por hacer que el arreglo de la crisis se haga a cargo de quienes se han beneficiado de la burbuja inmobiliaria y de la situación caótica financiera y no, como se pretende, a cargo de los españoles de a pié. El incremento del IVA y del Impuesto de la Renta hace que sean los asalariados quienes incrementen los ingresos del Estado; los recortes en Sanidad y Educación hacen que sean los usuarios de estos servicios sociales quienes soporten el rigor de la crisis; las bajadas de sueldos y el retraso de la edad de jubilación implican que sean los asalariados, nuevamente, quienes arrimen más el hombro.
La solución justa y eficaz a esta durísima crisis exige un control efectivo de las actividades financieras y unos impuestos justos, que hagan que contribuya más al mantenimiento del Estado precisamente quien más tiene. La política económica del Gobierno Central sólo generará más paro y un largo periodo de recesión, del que España difícilmente se recuperará. Los pequeños y medianos empresarios (que generan la mayor parte del empleo de nuestro país) son conscientes de que su negocio irá peor a raíz de todos estos recortes, porque tendrán menos clientes. Y los empleados (o desempleados), sus potenciales clientes, están menos dispuestos ahora a consumir o a realizar gastos. Por tanto, nos oponemos a una política (la del Gobierno Central) que sólo logrará la paralización casi total de nuestra economía y que, lejos de arreglar la situación, la agravará de manera crítica.

6 comentarios:
Claro y meridiano Mecacholo. No leí la versión extendida pero ésta me gusta mucho. Quizá un poco larga la parte de déficit/superávit.
Le diré a Corito (a mi vera en estos momentos) si nos da permiso para publicar el texto de aquel correo en el que comentaba la otra versión. Lo digo por lo del colchón de látex, que en realidad no tiene que ver con el tema, pero me reí un montón
Que llueva, que llueva...
PD Selito: si andas por ahí, un abrazo
¡Qué gran capacidad de síntesis, de análisis, de....!, pisha, no digas que España "dificilmente se recuperará", que parece que nos vamos a quedar asín pa los restos. Di mejor que "tardará en recuperarse", que queda como más esperanzador... ;)
El simil médico te ha quedao bien...
Que deje de llové un ratico por aqui, pordiosbendito.
Otro mu fuerte pa ti, Buenapata y los ánimos siempre por arriba, ein? :)
Pues es fácil, Malapata: la versión extendida es la entrada anterior (nivel 1). Creo que de ese nivel, de momento, no paso. :)
Selito: gracias, gracias. Tú que me lees con buenos ojos. No sé si el poco optimismo que me queda llega para una frase esperanzadora. Lo intentaré a partir de ahora, ¿vale?
Me alegra leeros por aquí. :) Besos.
¡¡¿Besos??!
Bueh, vale, de perdíos al rio (pensando que era mozuela....)
;)
PD: Recuerda que la esperanza es lo penúltimo que se pierde. Conservarla hasta el final es un derecho y también una obligación, contigo mismo y con los que te rodean....
Intentaré no ser demasiado impaciente... Gracias, Selito.
Meca, no te pierdas este hilo del Desco
http://www.eldescodificador.com/2012/05/09/la-nube/#comment-61396
Va sobre banca ética.... y Triodos no sale bien parado del todo....
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