1. HECHOS:
EL ORIGEN DE LA CRISIS:
La actual crisis ha tenido un origen financiero: préstamos inmobiliarios de alto riesgo contaminaron el mercado bancario internacional a través de complejos productos bancarios asociados. La quiebra de bancos estadounidenses en septiembre de 2008 generó una falta de confianza generalizada que colapsó el sistema e hizo estallar las burbujas financiera e inmobiliaria. Esto, unido a estrategias de crecimiento de los estados basadas en la bajada de salarios y de impuestos ha ocasionado, por una parte, que se ralentice la actividad económica (a menos salarios, menos gasto y menos consumo) y, por otra, que los Estados sufran un incremento de sus gastos y una disminución de sus ingresos. Por tanto, el déficit (diferencia entre gastos e ingresos) ES CONSECUENCIA (Y NO LA CAUSA) de la crisis.
ANTES DE LA CRISIS:
• Los bajos intereses de los préstamos implicaron un alto nivel de consumo y alimentaron la burbuja inmobiliaria en España. Así, nuestro país ha estimulado artificialmente su crecimiento por medio del endeudamiento privado.
• La economía española se ha ido desindustrializando paulatinamente (el sistema productivo se ha ido subordinando al financiero) y es muy dependiente del mercado nacional (sólo exporta el 25% de lo que produce).
• El Tratado de Maastricht prohíbe recurrir al Banco Central Europeo (BCE) para financiar los déficits de los Estados y la mutua asistencia entre ellos. Esto obliga a los Estados a endeudarse en los mercados financieros, a los que se deben enfrentar solos.
• España, a raíz de su entrada en el euro, ha perdido su control sobre la moneda nacional. Ese control puede suponer una herramienta de gran utilidad en momentos de crisis: una devaluación controlada de la moneda nacional que no dispare excesivamente la inflación favorece las exportaciones porque abarata los productos de un país para el exterior.
• Los déficits públicos no respondían a un aumento del gasto, sino fundamentalmente a una disminución de los ingresos a causa de la «competencia fiscal» entre todos los países de la Unión Europea (UE) consistente en una baja de impuestos para atraer a sus territorios a los capitales y las multinacionales (supresión del Impuesto del Patrimonio, rebaja del Impuesto de Sociedades y del tipo superior del Impuesto de la Renta). Además, no se ha combatido eficientemente contra la evasión fiscal y los paraísos fiscales.
• En concreto, los déficits presupuestarios de nuestro país eran moderados, incluso inexistentes. Por tanto, la crisis española no es consecuencia del déficit. Por otra parte, España está a la cola de Europa en el Estado del Bienestar, gasto social, Investigación y Desarrollo (I+D), salarios y estabilidad laboral (altas tasas de temporalidad en los contratos).
DESPUÉS DE LA CRISIS:
• Europa se ha visto más afectada por la crisis que el resto del mundo. En 2011, el déficit público global de toda la zona euro (4% del Producto Interior Bruto-PIB) es inferior al de Japón (89%), EE.UU. (10%) o reino Unido (104%), pero los mercados siguen especulando contra ciertos países de la zona euro debido a la inacción del BCE.
• Se fuerza a los países a introducir reformas estructurales que provocarán inevitablemente largos periodos de recesión, retroceso en la actividad y grandes incrementos del paro.
• La competencia fiscal nos ha llevado a agrandar las desigualdades sociales y los déficits públicos, pues las administraciones se han tenido que endeudar precisamente con los capitales particulares que se han beneficiado de esa competencia fiscal.
• Los Estados han tenido que sostener la actividad económica, acudir en auxilio de los bancos, aumentar sus gastos en prestaciones por desempleo y han registrado fuertes pérdidas de ingresos fiscales. ¡¿Cómo no van a estar en crisis!?
• El mercado sin control permite especular con la quiebra de un país, incluso para quien no posee deuda pública de ese país.
• Fuera de la zona euro, ni los países pueden entrar en suspensión de pagos, ni los mercados pueden especular sobre su deuda.
• Reducir los salarios y el gasto público origina un descenso de demanda interna, que sólo puede ser compensado, o bien con el incremento de las exportaciones (a costa de incrementar la «productividad» reduciendo el coste de la mano de obra -salarios), o bien a través de burbujas financieras e inmobiliarias que estimulen artificial y peligrosamente la demanda interna.
• Las medidas adoptadas en nuestro país a raíz de la crisis han sido, de momento: reducción drástica del gasto público, retraso de la edad de jubilación (de 65 a 67 años), incremento de impuestos a los combustibles y al tabaco, incremento del IVA (del 16% al 18%), reforma del mercado laboral, privatizaciones y reforma de la Constitución para limitar el gasto público. A pesar de todo ese «esfuerzo», los mercados son desagradecidos: cada vez presionan más a España con tipos de interés más abusivos.
2. CUESTIONES:
• «¿Se le puede pedir a la gente corriente que asuma la responsabilidad de la quiebra de los bancos privados y de las consecuencias de la crisis desatada por los grandes capitales?»
• Si es usted empresario: ¿Su negocio irá mejor a raíz de todos estos recortes? ¿Tendrá más clientes?
• Si es usted empleado (o desempleado): ¿está más dispuesto ahora que antes a realizar gastos e inversiones?
• Para solucionar un problema, ¿hay que atacar a la causa o bien a los efectos de esa causa? En todo caso, ¿es lógico tratar de solventar un problema incrementando las causas de ese problema?
• ¿Qué medios de comunicación ponen en duda las políticas económicas llevadas a cabo en España? ¿Quién controla económicamente esos medios de comunicación? ¿A quién pertenecen? ¿Qué no interesa que nos transmitan?
3. PROPUESTAS:
• Que la UE garantice el conjunto de deudas públicas de los países miembros, lo que dejaría sin justificación a las «primas de riesgo» que actualmente exigen los mercados a algunos Estados. El BCE debería poder comprar directamente, en caso de necesidad, deuda soberana a bajo tipo de interés.
• Reestructurar las deudas públicas (originadas por las reducciones de impuestos, la crisis financiera y el rescate a los bancos) y, llegado el caso, incluso condonarlas.
• Trasladar los costes de la recesión y las pérdidas de los bancos a sus accionistas, a los particulares más acomodados y a los que se han beneficiado de las burbujas financiera y mobiliaria. Luchar contra la evasión fiscal y los paraísos fiscales.
• Gravar las transacciones financieras y regular los mercados y el sector bancario, consagrándolo a la financiación de actividades productivas, y no especulativas.
• Instaurar un espíritu colaborativo entre las políticas económicas europeas, en vez de privilegiar ante todo la competencia.
• Frenar la competencia fiscal en Europa y restaurar la fiscalidad progresiva (que contribuya más quien más tiene).
NOTA: Esta entrada es un resumen de lo que he podido leer en "
Economistas aterrados: Europa al borde del abismo", un libro muy clarificador acerca de qué está pasando, porqué está pasando y qué alternativas habría que llevar a cabo para evitarlo.